Estudié Informática, después un máster en Ciencia de Datos y luego un MBA. Empecé como Data Engineer, pasé por consultoría y acabé fundando cosas. El patrón siempre fue el mismo: quería controlar todo, no solo la pipeline.
Siempre he preferido construir con restricciones. Equipos pequeños, presupuesto limitado, plazos reales. Te obliga a centrarte en lo que importa y saltarte todo lo demás. Lo he hecho en salud, fintech, Web3 y eCommerce, y la lección siempre es la misma: lo difícil es decidir qué no construir.
Me importan los sistemas que funcionan bajo carga real y que generan dinero. La mayor parte de lo que sé sobre construir productos viene de haberlo hecho mal primero y arreglarlo con mejores datos y menos suposiciones.
Construyo cosas porque me gusta el proceso. La primera versión siempre está mal. La segunda mejora. A la tercera, entiendes el problema de verdad. Lo he hecho las veces suficientes para saber que entre el prototipo y el producto es donde la mayoría se rinde.
Fuera del trabajo, opero en mercados de forma discrecional y leo demasiado. Psicología, pensamiento sistémico, mercados. Trabajar en distintos países y culturas me enseñó que las buenas ideas suenan distinto en cada sitio, pero los problemas suelen ser los mismos.





